miércoles, 27 de marzo de 2013

El dedo de la Actitud

EL DEDO DE LA ACTITUD
M:.M:. Gerardo Bouroncle Mc Evoy
Si hay algo dentro de la alimentación que nunca me gusto fue el hígado encebollado que preparaba mi madre una vez al mes; siendo una gran cocinera, maestra de la Cocina y repostería con cientos de alumnas en su haber, tenía que tener un punto flaco y era ese hígado encebollado que nunca lo pude tragar. A pesar de los elogios de mi padre y de todos los comensales, ese ha sido el único potaje al cual me negaba comer.
A los diez años es muy difícil sentarse a la mesa y decir “esto no me gusta”,pertenezco a una generación que se sentaba a la mesa y si se me ocurría preguntar: que es esto? La respuesta era “come y calla”. Así que con el dolor de mi corazón y mis pocas opciones tenía que sentarme frente a la mesa y tratar de imaginar que no era hígado y se trataba de un apetitoso churrasco.
Cierta tarde a la hora del almuerzo, mi abuela noto que mientras todos estaban terminando de almorzar, que yo no había ni siquiera empezado, se me acerco al oído y me dijo: No te gusta el hígado?
Dentro de mí pensé que igual cualquiera que fuese mi respuesta el camino solo estaba en comerlo. Sin embargo mi abuela me miro muy tiernamente y me dijo: No lo comas, simplemente enfrenta la realidad, dile a tu mama que no puedes comerlo y que por favor te prepare otra cosa.
Con el mayor de los escepticismos vi a mi abuela a los ojos y le dije: y tú crees que lo va a hacer? Pues claro que no abuela, estás loca?
Empezó sonreír la abuela y me dijo: Tu solo te has limitado a decir, no me gusta……………mas nunca le has dicho a tu mamá, podríamos cambiarlo por otra cosa?
Era cierto; siempre era el pleito de que me sentaba a la mesa y no me gustaba y me negaba a comerlo; en ese momento mi actitud era completamente de negación y no quería dar mi brazo a torcer acabando siempre en lo mismo; una reprimenda y nada de televisión hasta el día siguiente.
Mi abuela me dijo:
Ves mi mano?- pues si respondí; notas algo raro? Con cierto temor y duda dije: no.
Pues bien, si te das cuenta yo tengo un dedo gordo, y si te pones a pensar, los seres humanos somos los únicos en el plantea que lo tenemos (salvo los primates, pero ellos no cuentan porque tienen falanges muy largas); entonces este dedo es el ejemplo más claro de la Evolución del hombre, con ese dedo podemos hacer una pinza y tener movimientos finos y coger cosas como ninguna criatura del planeta; te das cuenta que somos únicos? Nadie en el planeta tiene la capacidad de coger algo con sus manos y de manera tan selectiva como el Hombre.
La mire mas desconcertado que antes, ¿y eso que tiene que ver con mi hígado?
Pues bien, me dijo; el hombre es el único ser en el mundo que no solo puede coger gracias a ese dedo sino que también puede darse el lujo de “escoger” lo que quiere y lo que no; esa capacidad de decisión se llama el libre albedrio; tú puedes decidir esto o aquello, pero para poder hacerlo correctamente necesitas“Actitud”. Me vas entendiendo?
Para nada- fue mi respuesta- sigo sin entender que tiene que ver el hígado acá?
Mi abuela siempre fue una mujer sabia, pero esta vez me había confundido por completo.
Mira-me dijo-el hombre tiene dos cualidades especiales sobre el resto de los seres del mundo; el Pulgar y la Actitud; pero al final son lo mismo; si con tu mano puedes coger y escoger lo que puedes llevar a tu boca, te imaginas que con tu actitud puedes también escoger que es lo que necesitas para vivir?
Una luz se prendió en aquel momento-“claro!!! Fue mi respuesta- es decir que si no uso correctamente mi mano puedo afectarme a mí mismo y si la uso correctamente puedo ayudarme teniendo una mejor actitud?
Exacto, eso es lo que debes entender- dijo mi abuela; es cuestión de Actitud.
En ese momento ante el asombro de mi madre y luego de escuchar esta charla con la abuela, mi madre con una sonrisa en los labios me dijo: Deseas algo?
Muy decidido le dije a Mamá: Se que eres una muy buena cocinera y todo lo que me preparas me encanta, pero no me gusta el hígado, podrías solo por este dia cambiarme el menú a mi?
Los ojos almendrados de mi madre son siempre tan expresivos a la hora de mirar a sus hijos siempre, pero aquel día creo que brillaron más que nunca; se puso de pie cogió mi plato lo llevó a la cocina y en menos de 5 minutos me trajo un plato de fideos.
Mi abuela al mirarme me dijo: Ves que esa actitud que tuviste tan positiva tuvo una respuesta positiva? Recuerda siempre tu mano y ese dedo gordo, esa actitud es la que marcará el rumbo de tu vida, porque esa mano es la que sirve para ayudarte a ti en tu conducta. Un ser humano siempre necesita una mano para salir adelante y si miras al extremo de tu brazo, te darás cuenta que ahí está esa mano para ayudarte que es la tuya.
Con gran asombro me miré la mano y le dije a la abuela: Y la otra mano?
Sonriendo me dijo: Es para ayudar a otra persona. Recuerdas que debes amar a tu prójimo como a ti mismo? Pues eso es exactamente lo que debes tener en cuenta; tienes que amarte a ti mismo, tienes que ayudarte a ti mismo primero y tienes una mano para eso; luego tienes otra mano para ayudar a otra persona y darle amor.
Hoy; casi treinta y cinco años después de aquel día me emociono tanto al recordarlo y de aplicarlo en mi vida, mi abuela no se equivocaba cuando me decía que la actitud y el dedo gordo hacen la diferencia, debe ser por eso cuando alguien tiene una buena actitud uno pone el dedo pulgar hacia arriba en señal de aprobación.
Feliz Pascua a todos!!!!!

jueves, 7 de marzo de 2013

el regalo esperado

EL REGALO ESPERADO
M:.M:. Gerardo Antonio Bouroncle Mc Evoy
Cuando era pequeño una de las costumbres más grandes que recuerdo es la de las navidades con mi abuela; la tradición implicaba irse a la cama temprano en Nochebuena y despertar el día 25 lleno de regalos al pie de la cama. Hoy suelto una que otra lágrima cada vez que recuerdo aquella moto de juguete que mi tío Alfredo me regalo cuando aquella navidad tenía solo 9 años.
El tío Alfredo pasaba gran parte de su tiempo libre visitando mi casa y llevando a mi abuela que era una mezcla de la reina Victoria con Madona, es decir que tenía todo el garbo de la realeza pero a la hora de jugar con sus nietos era tan alocada como ellos. El tío Alfredo tenía una costumbre muy original; al tener tantos sobrinos y ser tan cariñoso se daba el trabajo de a lo largo del año de ir comprando los regalos que nos daría en navidad; los guardaba cual tesoro y ese día los recolectaba para ese gran evento. Esta costumbre nunca el dejó, aun siendo grandes ya todos sus sobrinos.
Muchos años después y ya grandes todos empezamos a perder un poco la emoción de los regalos navideños y se convierte ello en simplemente un acto de regalarse los unos a los otros. Cuando estaba en la universidad tuvimos una noticia terrible, el tío Alfredo había sufrido un infarto y estaba hospitalizado. Cuando lo fui a visitar, estaba recostado en su cama hospitalaria, con una gran sonrisa, me miró y me dijo:
“Cuando salga de aquí, voy a volver a Teatro, tengo que volver a actuar, mi vida no tiene sentido sin mi público”.
El tío “Alfredo Bouroncle” un gran actor. Dejo las tablas por unos años por dedicarse a los negocios; sin embargo, la vena artística que tenía seguía latiendo como en sus años de esplendor; unos meses antes había estrenado una obra de teatro: “Celos”, aquella noche de estreno cuando se apagaron las luces, mis lágrimas no cesaron, una magistral actuación que me puso los pelos de punta y aplaudí hasta el cansancio.
Sin embargo no pudo cumplir su promesa, unos días después del primer infarto tuvo un infarto fulminante y falleció. Creo que ese ha sido el momento más triste de mi vida, fue la primera vez que enfrente la muerte de manera tan directa, ver un ser tan querido ya sin vida.
Unos meses después descubrimos con mi Padre en su habitación un baúl viejo que tenía; había en él muchos paquetes y en cada uno de ellos una tarjetita. Con gran asombro vi que eran esos regalos que hasta ese entonces estuvo comprando para sus sobrinos, con lagrimas en los ojos alcance a ver uno que tenía mi nombre, tembloroso y casi con la vista nublada por mis lágrimas rompí aquel papel de regalo……………era un libro: “El diario de Ana Frank”.
Al abrir la contratapa había una dedicatoria: “Cuando termines de leer este libro te darás cuenta que pase lo que pase, debes seguir adelante, solo la muerte detendrá tus pasos mas no tus sueños que perduraran en el tiempo”…….tu tío Alfredo.
Hoy después de tantos años sigo recordando cada palabra escrita ahí, ese regalo no solo me ha servido para comprender muchos aspectos de mi vida; descubrí que cuando una persona hace un regalo envía más que un objeto, nos da mucha sabiduría, puede ser un lápiz de madera, un reloj costoso o cualquier objeto inanimado; sin embargo cada obsequio dado por otra persona tiene un significado y un valor, es decir que nada es inútil ni inerte, todo lo que nos rodea tiene un sentido. Un regalo por más raro que parezca en ese momento tiene un significado real y profundo, muchas veces recibimos algo y lo tiramos por ahí o lo guardamos y queda en el olvido:
-“No es lo que nos dan sino como lo recibimos” me decía siempre mi abuela.
Hoy por la Noche en mi puesto en Logia alcance a Oír que un Hermano dijo: “Agradezco el regalo espiritual recibido el día de hoy”
Agradecer el trabajo de un hermano es como recibir un regalo; si yo te regalo algo y crees que es algo inútil lo más probable es que lo guardes y como piensas que no te va a servir trates de deshacerte de él dándoselo a otra persona y así no lo veras mas. Un regalo si en bien recibido se le da buen uso y nunca lo sueltas………………………..Eso es el trabajo de un Hermano, un regalo……………….lo aprendiste y lo asimilaste? Pues úsalo en tu vida diaria; pero si no sabes de lo que habla ese hermano, en menos de 5 minutos ya lo habrás olvidado o lo habrás tirado en un baúl lleno de cosas que creíste que nunca te servirían…………pero que quizás está lleno de Sabiduría.

Una Tenida no muy ordinaria

UNA TENIDA NO MUY ORDINARIA
M:.M:. Gerardo Antonio Bouroncle Mc Evoy
Al sonar mi teléfono ayer por la noche, una voz entrecortada alcanzo a decirme:“hola soy la esposa de Maurice, tu hermano de logia; quisiera pedirte un favor y espero que quede aquí”.
Muy sorprendido le pedí a esta hermana que se calmara y que además estaba dispuesto a ayudarla en lo que quisiese…………….la conversación siguió y escuche atentamente………..”Mira G., tu hermano anda muy deprimido por cuestiones de trabajo, hay ciertos problemas y eso está repercutiendo en nuestra relación, me gustaría que converses con él y trates de calmarlo”.
Luego de unas cuantas palabras más me quede intrigado; mi hermano lleva muchos más años que yo en la orden, se expresa muy bien en nuestras tenidas y muestra mucha sapiencia en su discernir. Entonces ¿porque en su vida diaria eso no va bien?
Ya por la tarde y Durante la tenida, me encontraba sentado en mi puesto en logia, por un momento recordé la conversación telefónica; y sin querer comencé a inspeccionar a cada uno de mis hermanos pero los comencé a imaginar a cada uno sin atuendos y sin mandil…………….
Sorprendido………..vi a un hermano con serios problemas de obesidad
A otro lo vi durmiéndose
A otro lo vi jugando con su teléfono
A otro lo vi tomando sus pastillas para la presión
A otro lo vi que transpiraba excesivamente
A otro lo vi con una tos terrible
A otro lo vi mirando su reloj cada tres minutos
De pronto volví en mí; ¿que está pasando aquí? Vi a mi hermano Maurice con una expresión de tristeza que casi me contagia. De pronto un hermano se puso de pie y dijo: os agradezco por el refrigerio espiritual de hoy RR:. y QQ:. HH:.
Me quede pensando: “¿Eso significa que estamos alimentando nuestro ser interior con las experiencias de nuestros HH:. para poder aprender a ser cada día mejores y poder manejar mejor nuestras vidas allá afuera?”.
Con una sonrisa abrace a mi hermano Maurice al terminar la tenida y me dijo: ¿Como haces G. para que nada te perturbe y estar de buen humor casi siempre?
Mira le dije: “Te imaginas que yo te diga que no metas tus dedos al enchufe porque te puede pasar corriente? Pues te lo digo porque a mí ya me paso y no quiero que eso te pase a ti, sin embargo tu solo vas a vivir con el temor de no meter los dedos y evitaras algunas cosas, siempre vivirás temeroso por mi propia experiencia más no con la tuya…………Quizás sería bueno que metas el dedo al enchufe y sientas ese golpe de corriente para que sepas de qué te hablo”.
Con expresión de desconcierto quiso pronunciar una palabra pero interrumpí:
Mis experiencias me han demostrado que tengo que enfrentar ciertas cosas, mi vida me ha enseñado y en base a ello puedo madurar emocionalmente y puedo adquirir herramientas para enfrentar mis temores, mis dudas, mis debilidades………… y a mi piedra.
………….Continué:
¿Cómo es posible que me encuentre en este templo y no cuide mi cuerpo, no cuide mi salud, mis emociones, mi trabajo………….mis relaciones con mi esposa, con mis hijos, con mis amigos………………..como es posible llamarme Masón y sentarme en la sala de mi casa con un vaso de whiskey en la mano y deprimirme…………….?
La respuesta es simple………………….porque no has metido los dedos al enchufe, porque no has aprendido nada, porque eres de los masones que dice orgulloso: Sigo siendo un aprendiz porque sigo aprendiendo!!!
¿Te has dado cuenta que yo nunca digo eso?..................yo vine a aprender de Masonería, no a ser Masón……………..Masón es el que nace y descubre con su trabajo diario en logia como es que debe ser Mejor cada día de su vida y enseñar con el ejemplo. Sientes que estas estancado en tu trabajo? Sientes que no puedes cuidar tu salud? Sientes que un plato de comida o una bebida pueden más que tú? Sientes que es mejor no dirigirle la palabra a tu mujer para que no te haga sentir peor?...............................si sientes eso……………….entonces quítate ese mandil y volvamos a iniciarte, porque si no viste esa primera luz……………..aquí nunca la vas a encontrar.
Mete tus dedos al enchufe de una vez por todas y siente esa corriente que te hace daño y que no debes volver a sentir nunca más en tu vida, siente que eso que te ha perturbado es un simple hecho y que no va a cambiar tu vida, ni tu carácter, ni nada que hayas trabajado arduamente con tu cincel y tu martillo.
No se trata de compartir experiencias, ni vivencias, ni trazados……………. se trata de aplicarlos a tu vida diaria, dar ejemplo que lo que lees eres “tú”, es por ello que un trazado debe ser original, escrito con el corazón, escrito con tu experiencia de vida, pero sobretodo con tu desempeño en el mundo profano en donde te vas a distinguir por ser una persona distinta y los demás se pregunten ¿Por qué eres distinto? ………….Porque al aprender de Masonería descubrí el Masón que soy por dentro…………………….pero si acudes a tu Logia y sales igual, entonces no solo no has aprendido nada, sino que lo más triste sería que descubras que aquí se trabaja en vano y no eres Masón……….¿te das cuenta que tenemos “El libro Sagrado” en nuestras tenidas?..........................sabes que dicen esas miles de palabras?:
“Ama a tu prójimo como a ti mismo”………………….todas las paginas dicen exactamente lo mismo pero de distinta manera……………..Sabes cuál es el trabajo de un Masón? Amar a su prójimo como a si mismo…………………te das cuenta que cualquier trabajo de un masón cualquiera que fuese el título dice exactamente lo mismo???? Que todas tus herramientas son para eso mismo?
Hermano…………………anda mete los dedos al enchufe y siente lo desagradable que es una descarga de corriente; siente lo terrible que es la vida sin valores, ni virtudes; pero sobretodo sin esperanza y tú mismo date cuenta que eso es lo que aquí “no se busca”.
Luego de mi larga charla abracé nuevamente a mi Hermano Maurice: quizás no me comprendas, quizás si…………..hoy es una tenida muy especial, de esas que deberíamos tener más seguido, de esas que un hermano le dice a otro hermano……………………..”Salgamos adelante juntos”
A la mañana siguiente volvió a sonar mi teléfono; era mi hermana: “Hola G. hoy después de muchos días he vuelto a ver la sonrisa de Maurice en su rostro y el sol ha salido por mi ventana”.

lunes, 31 de diciembre de 2012

el fin del mundo

EL FIN DEL MUNDO
M:.M:. Gerardo Bouroncle Mc Evoy
Hace Una semana en una charla a la que fui invitado, en tono de broma a mis oyentes les dije: “Bueno, esta es la ultima charla que voy a dar porque mañana se acaba el mundo”, entre risas y bromas empecé mi charla diciendo:
“Si el mundo se acabara mañana pues tendríamos que hacer un balance de lo que el ser humano ha hecho a lo largo de la historia de la humanidad; entonces si solo queda un día de vida pues resumamos en un solo día que ha hecho el hombre en tantos miles de años. Si el día tiene 24 horas, pues dividámoslo en tres partes de 8 horas cada uno (así como nuestra regla de 24 pulgadas):
-8 horas ha empleado el ser humano en matar a otro ser humano.
-8 horas ha empleado el ser humano en dormir, descansar y tratar de no hacer nada.
-8 horas el ser humano a empleado en inventar cosas para vender y que el resto pueda comprar, es decir en el “consumismo”.
Esto significa que la mayor actividad del ser humano ha sido en destruirse física y moralmente no solo asesinándose sino volviéndose dependiente de sus propias necesidades, ya que no solo ha empleado tiempo en matar a otro ser humano sino que esas horas del consumismo las ha ocupado también en inventar y vender artefactos desde los más rudimentarios hasta los más sofisticados para poder matar a otro ser humano en las guerras o como parte de su defensa personal.
¿Visto de esta manera, sería absurdo pensar que el mundo deba destruirse ya? Si pensamos que seguimos en el mismo camino pues ¿no debería de terminar de una vez por todas la humanidad?
Cuando termine mi charla; muchas personas me miraron con extrañeza, como si hablar del apocalipsis o del fin del mundo no fuera nada descabellado. Entonces pensar ahora en el fin de la humanidad como la conocemos debería darse en cualquier momento debido a que seguimos en el mismo camino; siguen habiendo guerras en el mundo y se siguen construyendo armas para poder matar a más gente a menos costo y de manera más globalizada.
Suena ridículo y hasta absurdo lo que digo, sin embargo es real. Al final la actividad más grande del ser humano a través de la historia ha sido “matar a otro ser humano”. Visto de esta manera y sin ser adivino, pues yo podría pronosticar que los próximos 100 años el ser humano inventará tecnología muy sofisticada en armas de guerra y nuevas formas de matar a otro hombre en las guerras que nunca cesarán. Y si a mí se me ocurriera convertirme en “Nostradamus”por un momento, podría hasta predecir el futuro:
-En algunos años el ser humano construirá armas de aniquilamiento con rayos especiales.
-El ser humano volara en naves supe rápidas de un continente a otro, para poder así llegar y matar más rápido a otro ser humano.
-Se inventarán dispositivos pequeños que se adherirán al oído y con tecnología de celular uno podrá hablar sin teclado. La gente parecerá que tiene“telepatía” habla con muchas personas a la vez sin moverse de su sitio.
-El hombre se irá a otro planeta y colonizará este ya que la vida en la tierra será demasiado hostil.
-Los gobiernos dependerán de una cúpula mundial y se generarán gobiernos de Resistencia.
-Se construirán ciudades en el fondo del mar.
-La mitad de los animales que conocemos hoy, desaparecerán completamente.
-y habrá por lo menos un arma letal en cada hogar del mundo.
Sin tener la bola mágica puedo pronosticar hasta el fin de la humanidad como la conocemos hoy en día.
Con la tecnología actual se tratará asimismo de Generar un Idioma universal basado en Símbolos. “jeroglíficos”. Los cuales ya están siendo utilizados como idioma en la gente joven gracias a los mensajes de texto.
La vigilancia externa como la conocemos con cámaras en todas las ciudades será registrada por un sistema único de vigilancia llamado “un ojo que todo lo verá”.
Los recursos alimentarios serán tan escasos que el ser humano tendrá que buscar alimentos esenciales y aprender a procesar alimentos y tratarlos como ofrendas de vida o sea “sacrificios”.
Al final y gracias a un arma altamente destructiva ocurrirá algo realmente desastroso; mas el único elemento en la tierra que podrá sobrevivir a esa destrucción será la “Piedra”………………….
Miles de años después llegará nuevamente ese ser que abandonó la tierra en naves como si fuese un extraterrestre y la poblará con los pocos vestigios de civilización que encontrará; generará nuevas civilizaciones y quedarán en el recuerdo parte de lo que se vivió en la tierra; pero lamentablemente con el correr del tiempo la sabiduría que se alcanzo será guardada por algunos y oculta para que ese conocimiento no genere más destrucción en la tierra. El poco conocimiento será compartido por algunos que querrán gobernar esa nueva civilización, pero con el tiempo serán tan pocos que quedarán en el olvido y los habitantes nuevos con herramientas muy rudimentarias los llamarán “Dioses”.
¿Nos suena conocida esta historia?
En realidad, esto fue un sueño que tuve; pero se imaginan que quizás si pudo ocurrir?
Bueno ante una destrucción total en mi sueño vi que el único elemento que quedo sobre la tierra fue la piedra. La misma que perdura al tiempo, a sus inclemencias y al mismo hombre. Esa piedra quizás que algunos nos esmeramos en trabajar y que quizás es la única que sobrevivirá a este fin del mundo representado por el fin de los valores, el fin del respeto y el fin de una vida espiritual, que va destruyendo al ser humano, menos a esa piedra o a ese hombre que se hizo una piedra pulida y difícilmente se desintegrará………………………pero claro, eso fue solo un pequeño sueño.

viernes, 21 de diciembre de 2012

cuento de navidad




CUENTO DE NAVIDAD
Son las doce de la noche y el ruido de los fuegos artificiales en la calle ensordecen a cualquiera, el abrazo, el brindis y lo más importante que me recuerda Marcelo mi hijo de tres años: “¡¡Papá este año me toca poner el niño Jesús en el Nacimiento!!!”.
Con una gran sonrisa le alcanzo esa pequeña figura que representa aquel niño envuelto en un trapo casi desnudo llegando a la vida terrenal. Parados alrededor del Nacimiento se corren las lágrimas de mi esposa; pensando en que la emoción la embargaba, la abrazo y le pregunto: ¿Sentimentalismo Navideño?
No-me responde- no tuve tiempo de comprarte un regalo de Navidad.
Una gran carcajada y la miro a los ojos: Pero si nunca te he pedido nada; ha sido un año complicado y difícil, ha habido muchos gastos y hemos tenido muchos proyectos en los que hemos invertido; que mas regalo que estar todos juntos hoy?
Sin embargo sabia que la tristeza de no poder darme algo material esa noche le genero esa pequeña angustia.
Luego de abrir todos los regalos de los chicos que llenaban la sala nos quedamos mirándonos; ya no había más paquetes bajo el árbol; solo un pequeño sobrecito. La mire a los ojos y le dije; pues yo sabía que no tenias dinero para comprarme algo “caro y costoso” y conociéndote supuse que optarías por mejor no darme nada, así que yo te entrego esto.
Sorprendida abrió el sobre y había una tarjeta de Crédito con su nombre y con su foto y en letras impresas decía: Credi-amor.
Sorprendida y entre sollozos me pregunto que era lo significaba esa tarjeta?- Pues es una tarjeta con la que me vas a comprar mi regalo de Navidad - le dije.
-Jajaja, estás loco esta tarjeta es de mentira y tú la has hecho. Respondió entre lágrimas y risas.
“Ah me olvide de darte la hoja de instrucciones de esa tarjeta- le alcance un papel en donde decía todo lo que podía comprar con aquella tarjeta de Crédito Ficticia que mande a imprimir.
Agarro el papel y empezó a leer:
1. Esta tarjeta que usted posee desde este momento tiene una línea de crédito ilimitada.
2. Los establecimientos donde es aceptada es en todo el mundo.
3. Tiene descuentos del 50% en cada regalo para su esposo.
En ese momento interrumpí y le pregunte. ¿Te hace feliz eso?
No-me dijo - para que quiero tanto dinero?
Bueno entonces sigue leyendo:
Sus reembolsos serán del 100% cuando usted compre:
1. Una sonrisa de un hijo
2. Un abrazo de un hijo
3. Una lagrima de un hijo
4. Un triunfo de un hijo
5. Un resfrió de un hijo
6. Un “te amo” de un hijo
7. Un “gracias” de un hijo”
8. Una buena nota de un hijo
9. Una noche de películas con un hijo
10. Una cena con un hijo.
Nota: Sus puntos de felicidad acumulados se duplicaran por cada hijo que usted tenga.
Las lágrimas de mi esposa empezaron a correr por sus mejillas enrojecidas por la sorpresa, alzo su mirada y antes que me dijera nada interrumpí:
“Esa tarjeta sirve para que compres todo eso para mí, pero si te das cuenta ya me lo has regalado, el mejor regalo que me has podido dar es todo eso, mis hijos…………esa tarjeta por eso no tiene límites ni fecha de caducidad; esa tarjeta ya esta pagada con tus acciones y con tu vida. Gracias por el regalo de Navidad más lindo que me has hecho!!”
En ese momento rompimos en un abrazo como si no nos hubiésemos visto en años; de pronto sentí la mano de Marcelo que me jaló la camisa y con sus ojos negros y profundos me pregunto: ¿Te trajo algo Santa Claus?
Me agache hasta estar a la altura de sus ojos lo mire firmemente y le dije: “Me ha traído dos hijos Maravillosos”……. Con una gran sonrisa Marcelo se fue corriendo a ver a su hermano Mayor y emocionado le dijo: “Joaquín……………Santa nos ha traído Gemelos!!!!”
Feliz Navidad Para todos ustedes

viernes, 30 de noviembre de 2012

Cuento: el soldado de plomo

EL SOLDADO DE PLOMO
M:.M:. Gerardo Antonio Bouroncle Mc Evoy
Ayer por la noche y luego de un día de esos muy agotador, mi esposa se sentó junto a mí y me dijo que había sacado ya todas las cajas con los adornos navideños del depósito; que los revise y vea cuales renovamos y cuales desechamos; obligado casi me incorpore de mi adorable sillón del cual nunca he podido disfrutar de más de 5 minutos y me dirigí a ver aquel acumulo de cajas en el living.
Una a una iba abriendo las cajas hasta que me topé con una pequeña cajita con un muñeco muy curioso “un soldado de plomo”; casi había olvidado que mi Madre lo había encontrado en su baúl de recuerdos y me lo había enviado envuelto en esa cajita en la navidad del año pasado, cosa que no solo hizo que suelte unas lagrimas sino que me hizo volver a mi niñez un momento; aquel soldado ahora todo doblado y casi despintado, en aquella época formaba parte de un batallón de 30 soldaditos que mi padre me obsequio al cumplir los 7 años.
Un tesoro incalculable de recuerdos y anécdotas de aquel sobreviviente soldado se me vinieron a la mente. Qué bello es recordar pero a la vez que triste es tambien evocar. Dicen que nuestros recuerdos y vivencias quedan en una parte del cerebro llamada la amígdala, ahí está todo lo que hemos visto saboreado y olido. Cuando entramos en contacto nuevamente con esa sensación pues inmediatamente se enciende y le avisa al cerebro que busque la información adecuada y nos viene el recuerdo de ese objeto o sabor u olor. Es decir que no solo recordamos el objeto sino todo lo que ello implica en ese momento; ese soldado de plomo me hizo recordar ese olor exquisito a pavo horneado de mi madre y el inconfundible olor a Panetón navideño, en pocos segundos ya estaba con el sabor en mi lengua, pero a la vez la nostalgia de los años vividos, del niño inocente que esperaba ese regalo navideño después de un largo año de escuela y de pruebas constantes con el único fin de llegar a la navidad siendo un niño bueno y merecedor de regalos como un premio al esfuerzo desplegado en la escuela, en la casa y en la calle.
Siempre llegaba el inventario de mamá y papá: ¿fuiste un niño bueno y obediente en todo el año?....................la respuesta siempre fue SI.
Ese año en particular tuvo un significado muy peculiar no solo por el regalo de mi padre que fueron los soldados de plomo, sino porque ocurrió un hecho muy lamentable en la familia, el hijo mayor de mi tía Inés; la hermana de mi mamá, tuvo un accidente automovilístico y falleció a sus 23 años. El Luto familiar hizo de aquella navidad una celebración muy austera en comida y en regalos. Los ánimos definitivamente no estuvieron muy a la orden del día.
Hoy por la mañana y sentado nuevamente en el living y revisando los adornos navideños mi esposa notó un poco mi melancolía al tener ese soldadito de plomo en mi mano.
¿Pasa algo? Me dijo. - Recordé lo del primo Carlos y lo de su accidente- respondí- casi había olvidado lo que ocurrió aquella navidad. Hoy se cumplen 40 años de aquel terrible suceso.
Por la noche nos dispusimos a ir a la misa conmemorativa de mi primo, al ver a la tía Inés la abrace muy fuerte, me apretó como no queriendo que me vaya, luego me miro directamente a los ojos y me pregunto: ¿cómo están tus hijos? Sus ojos verdes se encendieron al responderle: acá están, los he traído para que te saluden. Muy contenta comenzó a buscar entre todos los familiares cuales eran y casi inmediatamente encontró a mi hijo Joaquín, con una gran sonrisa le dijo: ¡tienes la cara de tu Padre!.
Generalmente cuando nos encontramos con nuestros familiares expresiones como esta salen por doquier, Joaquín un poco serio le dijo: en realidad todos dicen que me parezco a mamá.
La tía Inés empezó a reír, y le dijo: en realidad tienes de los dos, pero siempre tendrás expresiones tanto de tu padre como de tu madre, eso también te hará único siempre!. En ese momento empezaron a correr lagrimas por las mejillas de la tía Inés y sus ojos verdes cambiaron de color, se tornaron oscuros al mezclarse con el rojo, antes blanco de sus escleras, agarro a Joaquín muy fuerte y lo abrazó, lo miro y le dijo: ¡gracias por venir y ayudar a curar mi cicatriz, espero que todos los años vengas a recordar a tu tío aunque nunca lo conociste.
Ya en la casa traté de sentarme en mi sillón cuando en la escena Joaquín irrumpió: ¿Papá porque la tía Inés dice que tiene una cicatriz?
Bueno le dije: Ves la cicatriz que tu mamá tiene en el hombro y que no la deja mover su brazo izquierdo correctamente?
"Pues bien; tu mamá tuvo un accidente automovilístico hace 20 años también y estuvo en estado crítico casi 10 días, en aquella oportunidad casi muere, pero se salvo, sin embargo le quedo aquella enorme cicatriz que la ha limitado en algunas funciones con su brazo izquierdo. Sin embargo eso no ha impedido que siga adelante, no impidió que me enamorara de ella, no impidió que nos casáramos, ni que tengamos dos hijos maravillosos que ella ha criado correctamente; nadie podría decir que esa cicatriz y su limitación le impidieron seguir con su vida como cualquier persona". Continué:
La tía Inés también sufrió un accidente indirecto; mi primo falleció; y la cicatriz le quedo a ella en el corazón, sin embargo eso no ha impedido que siga viviendo; quizás al igual que tu mamá con algunas limitaciones, pero tenemos el resto del cuerpo intacto y útil. Es por eso que ella te dijo que tiene una cicatriz, nunca se borrará, siempre la tendrá ahí, mas no es un impedimento para seguir con vida.
Con los años, muchos tenemos desde pequeñas cicatrices que no se notan hasta grandes que son muy evidentes, algunas externas y otras internas, sin embargo no son un obstáculo para seguir adelante, muy por el contrario son marcas que adquirimos y que de una u otra forma nos recuerdan constantemente las experiencias vividas, nunca las borraremos, serán eternamente un modo de ver hacia atrás lo que nos toco vivir y lo que debemos aprender.
Metí mi mano al bolsillo y saque mi soldadito de plomo: ¿ves este pequeño soldado?- Casi admirado mi hijo no tenía la menos idea de lo que era - Este es un soldado de plomo, un juguete de mi infancia, es también como un pequeño recordatorio para mí de lo que en aquel momento viví. Los regalos que recibimos a lo largo de nuestra vida son las cicatrices que no están en nuestro cuerpo, son objetos que generalmente nos evocan recuerdos gratos; la vida está llena de momentos buenos y de momentos amargos; el cuerpo recibe los amargos en forma de heridas que posteriormente serán cicatrices, y en algún lugar mágico de nuestra mente quedan los buenos momentos, para ello son los objetos que recibimos como regalos, son como pequeños símbolos que nos hacen conectar nuestra mente y sacar un recuerdo lindo de ahí y que generalmente viene acompañado de una expresión facial como por ejemplo: una sonrisa.
Toma este soldado y guárdalo, a mi me acompaño en mis aventuras infantiles, ahora te acompañará a ti en un recuerdo de lo que sucedió hoy que se que nunca olvidarás.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Cuento: la pérdida de un hijo

LA PÉRDIDA DE UN HIJO
M:.M:. Gerardo Bouroncle Mc Evoy
Uno de los recuerdos más bellos de mi infancia siempre fueron los viajes por carretera en nuestro Chevrolet del ‘69, de color azul intenso, con sus alerones atrás y esos faros gigantescos que me hacían pensar a mis 10 años de edad que me transportaba en una nave espacial; la velocidad por aquella época ni siquiera se tomaba en cuenta, creo que Papá iba como a 120 km por hora. Y a pesar de lo amplio y cómodo de aquel bólido, siempre íbamos apretados, mis tres hermanos, la abuela y mi viejo pastor alemán. Las travesías en aquella gigantesca Nave motorizada hacia volar mi imaginación cuando apreciaba el paisaje por la ventana: los cerros, los arboles y el campo verde como una alfombra recién sacada de la fabrica.
Las paradas obligadas cuando viajábamos al Sur eran siempre en Ica a almorzar, la llegada a Camaná por la noche donde había que cenar y aquel hotel de turistas en donde pernoctábamos. Había un cine viejo y de fachada de madera en aquel lugar, con películas llamadas para Adultos en aquella época del gordo Porcel, que eran el deleite de mi padre; salía muerto de carcajadas con mi madre, mientras nosotros esperábamos en el hotel bajo la vigilancia de mi abuela a quien no se escapaba ni un solo detalle. Era la primera vez que la abuela nos acompañaba a Arequipa su tierra natal.
Un día le pregunte a la abuela del porque abandono Arequipa y se fue a lima. Sonriendo me dijo que el motivo principal que la tenia viviendo allí ya no estaba. Ese motivo era mi abuelo que murió a los 54 años, aun con una vida por delante, presa del Cáncer al pulmón pasó los últimos días de su vida pegado con un tubo de oxigeno y pidiéndole perdón a mi abuela por haber fumado tanto.
“Sé que aun hay dos chicos en casa” -le dijo el abuelo; pero los más grandes ya están listos para enfrentar la vida.
Por aquella época la abuela tenía al tío Jorge de 6 años y a mi tío Alfredo de 12. Casi un año después de la muerte del abuelo Jorge murió de una fuerte neumonía. La abuela aterrada cogió sus maletas, lo que pudo y se fue de su bella Arequipa, dejando lo único que la ataba allí que eran 2 ataúdes con la mitad de su vida. Nunca volvió.
Yo siempre le decía que debería volver, se negó siempre hasta este viaje en que a regañadientes y bajo la presión de mi padre subió al auto con nosotros y después de muchas horas de viaje volvió a ver aquel hermoso volcán con su cúpula de nieve imponente y majestuoso como dicen los lugareños. La abuela al entrar a la ciudad empezó a llorar con un sentimiento de culpa como si ella misma le hubiese quitado la vida a aquellos seres tan amados.
No llores - le dije; yo estaré contigo en todo momento. Me miró muy tiernamente me acaricio la cabeza con sus pequeñas manos temblorosas y acercándose de apoco llego a mi oído diciendo: nunca me abandones, espera siempre que yo me vaya y no tú. Además no es buena educación dejar a una persona mayor sola.
En aquel momento no entendí para nada el significado de las palabras de la abuela, sin embargo la abrace muy fuerte y le dije que nunca la abandonaría, que siempre estaría a su lado.
Y creo que con el tiempo cumplí mi promesa de a poco; pasaba largas horas sentado frente a aquella señora que con una catarata galopante en sus ojos no paraba de frotárselos para alcanzar a ver algo. Por las tardes tenía que leerle las noticias en el diario, esto empezó a generar en mi el habito de la lectura, leía noticias internacionales y de apoco también conocí el mundo sin querer, los países, los presidentes, la ONU, en fin tantas cosas que a los niños de mi edad les importaba muy poco.
Con el correr del tiempo entre a la facultad de Medicina y ya no solo no tenía tiempo para mí sino que las visitas a la abuela se hicieron muy espaciadas. El deterioro en su salud la llevaron a postrarla en una cama clínica instalada en su habitación, el inmobiliario paso a convertirse en un pequeño hospital, lleno de enfermeras, sueros colgantes, sondas y ese olor a desinfectante que solo percibía en mis practicas del hospital.
Mi abuela vivía casi fuera de su realidad, un día me senté con ella al borde de su cama; me miro con la mirada perdida pero con un afán de encontrar en mi rostro algo familiar, como perdida en el tumulto de la gente tratando de ubicar un rostro conocido para sentirse protegida, las lagrimas empezaron a correr por sus mejillas ojerosas por el paso agotador de los años……………..soy yo abuela!! Le dije.
Empezó a sonreír: no me abandonaste - me dijo.
Claro que no, te lo prometí un día y aquí estoy. Me respondió: Bueno entonces es hora de que yo me vaya, eres un niño educado, aprendiste mucho; ahora si estoy contenta contigo Jorge, ya te perdone por que aquella vez te fuiste antes que yo.
Mis lagrimas no pararon frente a aquella señora, su vida se estaba yendo de a poco; fue entonces que entendí el dolor tan grande que pudo haber sentido con la partida del tío Jorge a sus 6 años de edad, el dolor que la llevo el resto de su vida por tamaña pérdida y el sentimiento de vacio al perder un hijo, comprendí recién porque se tuvo que ir y abandonar todo lo que tenia y empezar de nuevo.
Por la tarde me senté frente al televisor y mis dos hijos se sentaron frente a mi; los abrace muy fuerte y les dije: “recuerden siempre que la vida es un proceso de aprendizaje, hoy estoy aprendiendo con ustedes a ser papá y ustedes a ser hijos, estamos todos aprendiendo a vivir en armonía, si uno faltase esa armonía se quebraría; mi aprendizaje de padre terminara el día que yo me vaya; es por eso que los cuido tanto porque en el camino yo estoy delante de ustedes y nunca me pasen por mas sabiduría que alcancen, yo estaré delante de ustedes, pero no por saber más sino para aligerarles ese camino.
Mi abuela me enseño a comprender algo del dolor de una Madre al perder un hijo. Hoy sentado en mi puesto en Logia recordé eso Mismo; el dolor que podemos sentir cuando un Hermano se va, el dolor de mi Madre Logia al ver partir un hijo………………………………………..sobretodo: sin despedirse.